Querida sal:
ya sabes que nuestro amor,
como muchos otros de la historia, ha sido prohibido desde el principio.
Pero tu blanco encanto me ha conquistado hasta el día de hoy,
que he de decirte adiós.
Amada mía, no te preocupes, es solo un momentáneo despido.
Ten por seguro que nos volveremos a encontrar,
pues eres fantástica con el huevo,
y el sabor que le das al limón te hace aún más especial.
Te extrañaré y en mi mente vivirás hasta un nuevo encuentro.
Realmente lamento decirte adiós, pero ya se lo que tramas.
Te he visto conquistar a otros conocidos y llevarlos a donde no quiero llegar.
Así que tu magia de sirena, he decidido no oírla más.
Recuérdame siempre.
Att: Tu fiel admiradora.
Vamos que si se puede!
ResponderEliminarEstá muy tierno.
ResponderEliminarMe gustó, y la frase final está excelente.
Jajajal que Salada!
ResponderEliminarRimitas
ResponderEliminar:)
ResponderEliminarjajaaja
ResponderEliminarestá benísimo, aunque no creo que la deje por mucho tiempo